Un espacio íntimo donde la palabra respira y el verso se vuelve refugio. Poesía personal para quienes aman las letras, las emociones sinceras y la belleza de lo escrito desde el alma.

Me abrasa el fuego de tu eternidad

en los amores recibidos y encadenados,

tu deseo de hacer de mi tu escultura

de fino mármol perdurable en el tiempo.

Y conocí a otra como tu que me amaba

y su nombre en la tierra era Muerte,

que me adoraba como su dios en su corazón

cada vez que me mataba a su antojo.

Me suele contar de amores separados

de personas que nunca se volverán a ver,

de amores prohibidos por su maldad

por las curiosidades del destino.

Y yo que le digo que conocí

la lealtad de un amor verdadero en mi ser,

se ríe caprichosa en su halo de oscuridad

y me recuerda el fuego que te consume…