En un precipicio
al filo de todo un final
miles de tomates como corazones
se tiran de cabeza.
Es como la hora punta
donde al final del salmorejo
todo queda bien batido
cuando llegas al suelo.
Un espacio íntimo donde la palabra respira y el verso se vuelve refugio. Poesía personal para quienes aman las letras, las emociones sinceras y la belleza de lo escrito desde el alma.
En un precipicio
al filo de todo un final
miles de tomates como corazones
se tiran de cabeza.
Es como la hora punta
donde al final del salmorejo
todo queda bien batido
cuando llegas al suelo.
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