Si provocas una alteración en el sistema sentimental central de otra persona, no eres un virus, eres la parte cómplice de su felicidad.
Un espacio íntimo donde la palabra respira y el verso se vuelve refugio. Poesía personal para quienes aman las letras, las emociones sinceras y la belleza de lo escrito desde el alma.
Si provocas una alteración en el sistema sentimental central de otra persona, no eres un virus, eres la parte cómplice de su felicidad.
Deja un comentario