Un espacio íntimo donde la palabra respira y el verso se vuelve refugio. Poesía personal para quienes aman las letras, las emociones sinceras y la belleza de lo escrito desde el alma.

He aplastado

las tripas de tu conciencia,

el salto del ángel malvado

el sentirse más pesado,

en esa adolescencia perpetua

donde no tienes de que rascar,

con los cristales de una botella

a punto de amamantar,

mostrando su punto de vista

sin encender la bombilla,

doctorándose en la nata

de tu propia pornografía.

Deja un comentario