Un espacio íntimo donde la palabra respira y el verso se vuelve refugio. Poesía personal para quienes aman las letras, las emociones sinceras y la belleza de lo escrito desde el alma.

Escalé la cresta de Karanda

allí donde viven las Arpías,

moviendo sus alas despiadadas

cuidando de sus nidos.

Desde allí se ve el valle

donde divisé el pueblo de Florin,

por donde tantas veces he pasado

buscando el Océano de Margoria.

Caminando a la aventura

después de dejar mi pequeño hogar,

de la ciudad que me vio crecer

de las calles que nunca olvidare de Calpheon.

De la mano de mi amada

una Lahn rebelde blandiendo su péndulo,

yo un Berserker lleno de cicatrices

en busca juntos de la eternidad.

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