Un espacio íntimo donde la palabra respira y el verso se vuelve refugio. Poesía personal para quienes aman las letras, las emociones sinceras y la belleza de lo escrito desde el alma.

Remátame

ya sabes que estoy muerto,

moribundo

en tu ataúd de barro.

Desnúdame

y déjame secarme al sol,

quítame de esa caja

que así no soy yo.

Que el universo

se alimente de mi,

estando en vida

tu siempre lo hiciste de mi.

Me provocaste

arrancaste palabras de dolor,

envenenaste al amor

clavándome un puñal.

Deja mi carne

no la corrompas más

ya no me beses

no voy a resucitar para ti.

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