Un espacio íntimo donde la palabra respira y el verso se vuelve refugio. Poesía personal para quienes aman las letras, las emociones sinceras y la belleza de lo escrito desde el alma.

Me sangraron los ojos

buscando tu rostro entre las nubes

al perder la noción del tiempo

dándome el sol de pleno.

Crecieron mis uñas

de mis manos arrugadas y cortadas

de romper tus fotos

también se ensangrentaban.

Perdí la voz de llamarte

gritándote ¿dónde estás? ¡vuelve!

Y mi lengua se hincho mordida

entre mis dientes llenos de sangre.

Tú me arrancaste el corazón

llevándome al lado oscuro de mi alma

y aunque un agujero en el pecho tenía

de el no broto ya nada.