Un espacio íntimo donde la palabra respira y el verso se vuelve refugio. Poesía personal para quienes aman las letras, las emociones sinceras y la belleza de lo escrito desde el alma.

En el banco

con mi sombra pegada a mí

solitario y moribundo

esperando tus palabras,

terco y burro

cabezota y dolido

enamorado de por vida

de un sueño imposible,

echándote de menos

con las manos heladas

mí corazón así se siente

cuando ya no te tiene,

idiota y estúpido

mil razones para retratarme

distinto y malherido

queriendo comprenderte.