Desenterrado
de la ciudad de los olivos
desnudo ante ti
sin pedirte permiso.
Me abrazas
y me besas con pasión
como la primera vez
cuando estaba vivo.
Me dices que me quieres
yo sé que es verdad
si me has rescatado tu misma
no te puedes engañar.
Te amo
y lo ves en mis ojos profundos
los mismos que antaño tristes
ahora te siguen deseando.
