Un espacio íntimo donde la palabra respira y el verso se vuelve refugio. Poesía personal para quienes aman las letras, las emociones sinceras y la belleza de lo escrito desde el alma.

Te echo tanto de menos

que no puedo ni llorar,

ya no alimento mi alma

perdida en los senderos está.

Te quiero tanto no lo voy a negar

que cuando te fuiste mi corazón,

se hizo mil pedazos y explotó

y ya no es el mismo.

Ojalá un día llamases a la puerta

te sentases en tu lado del sofá,

yo me acercara y te besara

hasta que no pudiese más.

Te echo tanto de menos

que si lo supieses en tu interior,

si en el albergas algo de amor

no me dirías “no”.