Un espacio íntimo donde la palabra respira y el verso se vuelve refugio. Poesía personal para quienes aman las letras, las emociones sinceras y la belleza de lo escrito desde el alma.

Me acosas

gritas ¡fuego fuego!

Al verme desnudo

sobre gotas de agua.

Y te relames

quieres morder mi carne

saborear cada poro

abrirme en canal.

Convertirme en tu fe

de zanahorias y boniatos

escandalizarme con tus dedos

jugando en tus adentros.

Me acosas y gritas

¡qué calor me das!

Y esperas a que me rinda

con un cubito de hielo.