Te veo tras mi ventana
y juzgo tu belleza,
pero no soy nadie
para demostrarte mi afecto.
y juzgo tu belleza,
pero no soy nadie
para demostrarte mi afecto.
Eres tan libre en tu espacio
que te envidio,
ya quisiera yo
dominar el firmamento.
Un espacio íntimo donde la palabra respira y el verso se vuelve refugio. Poesía personal para quienes aman las letras, las emociones sinceras y la belleza de lo escrito desde el alma.