Un espacio íntimo donde la palabra respira y el verso se vuelve refugio. Poesía personal para quienes aman las letras, las emociones sinceras y la belleza de lo escrito desde el alma.

Sal de mi cabeza

no tengo ganas de jugar

a los lamentos del dolor

a la frialdad de tus risas.

Te alimentas de mis gritos

eres una herramienta inútil

sólo sabes sacar de mi

la sangre inyectada en mis ojos.

Te gusta verme lanzarme al vacío

y pedir desesperadamente ayuda

nunca me has enseñado a soportar

el morirme cada día.

Y bailas a mi alrededor

puñetera danza macabra

si quisieras acabarías con todo

pero siempre te gustó ser la única.