Me perdí en tu mirada
singular belleza
entre mi mundo y el tuyo
a treinta y cinco kilómetros.
Enamorado de ti
por la esencia del color verde
por el azul que nos comunica
por tus besos.
Perdido en tus abrazos
de la calidez de una lana virgen
de un paseo de la mano
de las cámaras en la Gran Vía.
Emocionado cuando nos pedimos
compartir el destino juntos
hacer de Mayo nuestro hogar
hacer de tus ojos los míos.
