Un espacio íntimo donde la palabra respira y el verso se vuelve refugio. Poesía personal para quienes aman las letras, las emociones sinceras y la belleza de lo escrito desde el alma.

Miré al cielo

estabas en esa presencia

un ángel de luz

una señal.

Me cuidas

vigilas mis pasos

no quieres nada malo

para mi corazón.

Cuando levanto la mirada

parpadeas y haces un guiño

es tu susurro

de que todo va bien.

Hace años que me sigues

y no faltas nunca

de noche o de día

esperando por mi.