Un espacio íntimo donde la palabra respira y el verso se vuelve refugio. Poesía personal para quienes aman las letras, las emociones sinceras y la belleza de lo escrito desde el alma.

Los gritos

sacuden la suciedad

desnudan el cuerpo

levantan la agresividad.

Los recuerdos violentos

producen la acidez necesaria

para encantarse a uno mismo

sin sentir la vida.

Como un calzador a tiro

que te arranca de una silla fija

el despropósito de las horas

disparadas por un cañón.

Deslomándose un trece

de un mes cualquiera para aburrirse

donde reinventarse es como un río

lleno de moscas de mierda.