Me arranco las pestañas
en las dobleces de tu barriga
esa donde se perdió el ombligo
donde no se ve mata de pelo.
En mis dobleces sin embargo
tu te puedes alisar tu pelo azabache
ya que el calor de mi cuerpo
no tiene termómetro que lo mida.
Y en este dúo de barrigas
a cada cual más peleona y retorcida
ni las propias matemáticas lo explican
cual es mas delictiva.
Y aunque solo nos faltaría
poner huevos con ellas
asumamos que cuando bailamos
nos movemos como gallinas.
