Las noches son muy largas
si no me meto contigo
mientras suspiras en los sueños
y me abrazas entre tus sábanas.
Y me ruegas que duerma
de esa manera suficiente
para llegada la mañana
amarte nuevamente.
¡Madre Mía!
los besines al chatín cada día
que sin la luz encendida predicas
porque a oscuras ¡lo que harías!.
Y es de buena voluntad
mientras haces correr a tu cuerpo
que en tus pensamientos nocturnos
me tengas siempre a mi.
