Te desayuno
con la melancolía
esa que aprieta y ahoga
te saca las vísceras.
Todo es un martillo
que cae impecable en la cabeza
como una gota de agua constante
taladrándote la mente.
Rara vez ya sueño
y la cordura es una batalla cruda
como se puede vivir
si ya ni puedes jugar.
Como reportar un comportamiento
entre la locura fácil y los gritos mudos
como orientarse en la oscuridad
sin mancharse al caminar.
