No somos nada
trozos de madera rotos
con callos en las manos
sin lentejas en el estómago.
Hoy más malas noticias
en la goma de mi moño
en los altares de mi caperucita
en mi dentadura del lobo.
Y me joroba morirme
sin tirarme un pedo en Marte
ver la caída de un meteorito
la vuelta de los dinosaurios.
Cabreándome sobre todo
porque todo se pega en lo cerca
y van cayendo como moscas
aunque yo no lo quiera.
