Un espacio íntimo donde la palabra respira y el verso se vuelve refugio. Poesía personal para quienes aman las letras, las emociones sinceras y la belleza de lo escrito desde el alma.

La luz de la vela

se mezcla con las gotas de lluvia

esas que humedecen la ignorancia

y la neblina.

Desde hoy todo es impoluto

donde continuar en lo cotidiano

es como parecer competente

al servicio de uno mismo.

Como estar reunido en una estancia

donde tu mismo eres el único

que da una charla a la nada

como perdido en un prostíbulo.

El único inconveniente

es como entrar en calor

sin perder demasiadas neuronas

ni la capacidad de percepción.