Un espacio íntimo donde la palabra respira y el verso se vuelve refugio. Poesía personal para quienes aman las letras, las emociones sinceras y la belleza de lo escrito desde el alma.

Puedo sentir

la oscuridad tras de mi

sus cadenas oxidadas

mi candado ardiente.

Las malas sombras

que se acuestan conmigo

me utilizan y deshumanizan

un mal chiste.

Lo que pido y no tengo

lo que nadie me ofrece y cae

la oveja y la patata

puro estiércol.

Llevo una tierra 

sobre mis hombros sucios

los pañales desgastados

¿dónde deje la dentadura?.