Te gusta ser guerrera
y tu arma preferida es la aspiradora
durante una hora sin parar
te cargas lo que se te ponga por delante.
Nadie se acuerda
de todos tus cadáveres
esos millones de ácaros
que has filtrado.
Eres la mejor warrior
de los hermanos y hermanas de la revolución
sin bolsas recambiables
a la máxima potencia.
Luego aparcas en tu trastero
el arma perfecta de la aniquilación
después de atacar todas las zonas
que te inspiran repulsión.
