Me aprieta el culo
cuando me sueñan los garbanzos
en un orinal de oro
con una cuchara de nácar.
Me sueñan los gases
cuando las mantas de oveja
calientan la barriga
como un globo de plástico.
Se me queman los pelos
en las alitas del poder
cerca de donde esta el pollo
cada fin de semana.
Donde todo se lleva su parte
y se promociona por igual
pero los que hacen más ruido
son los que ganan más.
