Tienes un 38
de tacones altos
punta afilada
apuntando mis pupilas.
Como un francotirador
para llegar a mi materia gris
romperme como un cristal
intimidarme.
Desflorar mi semblante
con la cara de angustia
de saberme clavado por ti
de llenarme de mi sangre.
Liquidar rápidamente
de una sola patada
este ser que te venera
y que tu tanto odias.
