Me esperas a la salida
de ese encuentro inútil
donde ninguna de las partes
se ha creído a la otra.
Me dices que me amaste
que era lo más grande de tu vida
que no me podrás olvidar nunca
ni cuando vaciabas mi billetera.
Me recuerdas el buen sexo
las noches interminables
el sonido de la buena música
acompañando nuestros cuerpos.
Me dejas ver que olvidas
el daño que me has hecho
la traición que has cometido
todo lo que de mi has matado.
