Un espacio íntimo donde la palabra respira y el verso se vuelve refugio. Poesía personal para quienes aman las letras, las emociones sinceras y la belleza de lo escrito desde el alma.

¡Ponte las zapatillas!

  • No quiero.

¡Qué te pongas las zapatillas!

  • No quiero.

Pues ponte las botas.

  • ¿Para ponerse las botas mejor en zapatillas, no?