Un espacio íntimo donde la palabra respira y el verso se vuelve refugio. Poesía personal para quienes aman las letras, las emociones sinceras y la belleza de lo escrito desde el alma.

Una balada suena lejana

los aullidos de mis testículos

que te llaman en melodía

que te echan de falta.

Esa composición que me disloca

los pulsares de mi corazón

que te tengo entre mi vida y la tuya

buscándote desde la razón.

Que me atormentas como el cianuro

cuando no estas encima mía

soy un adicto a tu sexo como el perfume

que llevas los Domingos.

Como un disco de vinilo

con demasiadas revoluciones

hazme la guerra en mis pezones

que te dejo ganarme fácilmente.