Me comes los níscalos
con tu paladar exquisito
aunque ya no es suficiente
con robarme de la naturaleza.
Quitarme de la madre tierra
casa de duendes nobles
silla de las hadas que nos protegen
caldo de la magia.
Alimento de otros seres
que necesitan de mi pan de verdad
quitando la voracidad humana
por darse el capricho.
Me comes los níscalos
porque puedes abusar de mi
pero recuerda que todo vuelve un día
a la madre tierra.
