Un espacio íntimo donde la palabra respira y el verso se vuelve refugio. Poesía personal para quienes aman las letras, las emociones sinceras y la belleza de lo escrito desde el alma.

Me comes los níscalos

con tu paladar exquisito

aunque ya no es suficiente

con robarme de la naturaleza.

Quitarme de la madre tierra

casa de duendes nobles

silla de las hadas que nos protegen

caldo de la magia.

Alimento de otros seres

que necesitan de mi pan de verdad

quitando la voracidad humana

por darse el capricho.

Me comes los níscalos

porque puedes abusar de mi

pero recuerda que todo vuelve un día

a la madre tierra.