Un espacio íntimo donde la palabra respira y el verso se vuelve refugio. Poesía personal para quienes aman las letras, las emociones sinceras y la belleza de lo escrito desde el alma.

Tenía una estrella de mar

siempre en mi bolsillo

cambiaba mi energía

absorvía la maldad.

Pero no la mía

la de los espectros que me rodean

que se cuelgan de mi

que me ahogan en su océano.

Un día la regale

a una persona más necesitada

ahora yo voy encorvado

pesan demasiado.

Pero cuando veo a esa persona

ser feliz y estar sonriente

mi peso se hace ligero

la maldad es menos castigo.