Un espacio íntimo donde la palabra respira y el verso se vuelve refugio. Poesía personal para quienes aman las letras, las emociones sinceras y la belleza de lo escrito desde el alma.

Te va la movida

aquella de los ochenta

donde movías caderas

al ritmo de las burbujas de amor.

Con el pelo y el moño alto

coloretes de la pasión

donde se filtraban los cigarros

y las litronas de garrafón.

Donde estaba aquello

de los enormes pechos picados

donde no existía la comida basura

pero si la braga faja.

Y ahora vieja loca

te bailan los dientes con el anís

pero sonríes al recordar

que tu llegaste de París.