Te vas a pasear
mientras llueve en mi tejado
entra el frío en mi cueva
te suda de calor la melena.
Y vas cantando y zumbando
eres la mas «locuela»
abriendo caminos y zanjas
con los tacones de tus botas.
Pasando de mi por la «face»
porque te van los momentos silenciosos
para luego poner a todo volumen
a los cantares de juglaría.
Y me llamas depredador
por estar todo el día de guardia
para que no entre la luna ni el sol
en mi humilde morada.
Pero tu eres como el tornado
que no deja nada a su paso
y ahora escucho tus carcajadas
que me llegan a dar más miedo que calma.
