Un espacio íntimo donde la palabra respira y el verso se vuelve refugio. Poesía personal para quienes aman las letras, las emociones sinceras y la belleza de lo escrito desde el alma.

Tengo un ojo sano

el otro es un mundo aparte

donde se ven las cosas buenas y malas

que corretean por todas partes.

El ojo sano es equilibrio

el otro desequilibrante sin comillas

hace que todo funcione al revés

incluso en la oscuridad.

No se le puede llamar vago

ni siquiera esta ciego del todo

sólo que busca en otros sitios

que el bueno no hace.

Así que estoy en un dilema

en mi cuerpo horrible de por si

deformado como una masa crítica

si quedarme con el ojo malo o el bueno.