Un espacio íntimo donde la palabra respira y el verso se vuelve refugio. Poesía personal para quienes aman las letras, las emociones sinceras y la belleza de lo escrito desde el alma.

Se murió

en el último capitulo

ese que no se olvida

el que deja huella.

Se murió

y soltaste una lágrima

mojaste el suelo con ella

y te resbalaste.

Se murió

y su fantasma me ronda

creo que aún sigue viva

mientras tu gritas.

Se murió

y me he enfadado

ahora me siento solo

¡quién me hará el desayuno!.