Aguijón tremendo
con todo su veneno
como cuando abres la boca
o arrimas los gases nobles.
De coraza y armadura
pinzas que te quitan la piel
te consume la carne
hace que seas un majareta.
Peor que las setas alucinógenas
en la parrilla de tu ombligo
desesperante en su comienzo
como en tus tripas.
Para comérselos de dos en dos
dependiendo de su tamaño
si son como todo lo que destrozas
no tendría suficiente boca.
