Un espacio íntimo donde la palabra respira y el verso se vuelve refugio. Poesía personal para quienes aman las letras, las emociones sinceras y la belleza de lo escrito desde el alma.

Soy leñadora de mis versos

una amazona con pluma y tinta

tu me acusas de no ser letra

cuando yo las provoco.

Mi delito es contar

como bajan las estrellas

entre mis sábanas se pelean

y buscan mi calor.

Tu me acusas de no proceder

con total empatía

ya que las frases que te descubro

no te llenan el alma.

No voy a parar

aunque no me respetes

mi mundo son las palabras

y yo no te acuso.