Venías de la Atlántida
de tu naufragio emocional
olvidada del planeta tierra
de tus semejantes.
Sigues creyendo en hadas
en ese mundo mágico maravilloso
donde cada palabra suena casual
pero te llena las profundidades.
El destino te marca tus creencias
en esas experiencias de tu coherencia
dentro del espacio tiempo vulnerable
de todo tu colectivo.
Sigues buscando gamusinos
usando tu ingenio y sabiduría
como si todo lo tuyo fuera cuántico
y los demás tus sombras.
