Me llamas pies horrorosos
que poca sensibilidad
yo no me meto con tus orcos
aunque sean una realidad.
Me quieres hacer la manilocura
no entiendo que crees que soy
tu por meterme mano a tope
eres un sin sentido por favor.
Y con las tijeras de podar
y luego la motosierra para limar
que pueblerina te has vuelto
tengo ganas de vomitar.
Y creo que toda la culpa
es la de esnifar tanto estiércol
que aunque en el campo sobra
todo hay que hacerlo con moderación.
