Odio y rencor
en la puerta vacía
de los argumentos perdidos
de tu vida.
Rumores de oídas
en tu biorritmo interior
en la edad de la inocencia
llena de tu corrupción.
Donde los amos
encadenan las horas
ese alguien desconocido
con cuero en las manos.
Envidia y furia
decisiones mal tomadas
te llaman Miss injurias
no vales para nada.
