Te vas acostumbrando que llega
el movimiento del caracol a la verdura
a devorar con insistencia mi cordura
todo aquello que es mi esencia.
Y otra cosa es la perdida de sangre
que vas manchando todo con las horas
las infecciones te consumen en errores
donde echas de menos algo.
Los demás caracoles ven al cielo
les gusta los días de lluvia y grises
devorar todo lo verde es un complejo
una broma de la madre naturaleza.
Y todas las cosas que les digo
en un momento de clorofila activa
es como un melón por abrir en mis narices
mientras mis pensamientos se desangran.
