Un espacio íntimo donde la palabra respira y el verso se vuelve refugio. Poesía personal para quienes aman las letras, las emociones sinceras y la belleza de lo escrito desde el alma.

Mi flor

de Alcobendas,

regada por la polución

del viejo Madrid.

Te estás creciendo hermosa

con los cambios ganados,

a las estaciones del año

con tu lucha y sonrisa.

Dejando atrás lo prescindible

cerrando tu vida a lo malo,

no quieres marchitar tus pétalos

ni ser flor de un día.

Mi flor

del centro sin oxigeno,

a pesar de las nubes eternas

eres un maravilloso rayo de luz.