Dándole vueltas
a mis poemas oscuros
un velo me cubre los ojos
no siento nada.
Y pocos entienden
la sencillez de lo que me rodea
el no tener nada ni nadie
ni siquiera mi propio aliento.
Y sólo hay recuerdos
que petrifican mi alma
verme como un vegetal asusta
ver como no puedo hacer nada.
Y hasta las cosas más básicas
se me están haciendo duras
hasta comer y respirar
ya no entran en mis prioridades.
