Un espacio íntimo donde la palabra respira y el verso se vuelve refugio. Poesía personal para quienes aman las letras, las emociones sinceras y la belleza de lo escrito desde el alma.

Dándole vueltas

a mis poemas oscuros

un velo me cubre los ojos

no siento nada.

Y pocos entienden

la sencillez de lo que me rodea

el no tener nada ni nadie

ni siquiera mi propio aliento.

Y sólo hay recuerdos

que petrifican mi alma

verme como un vegetal asusta

ver como no puedo hacer nada.

Y hasta las cosas más básicas

se me están haciendo duras

hasta comer y respirar

ya no entran en mis prioridades.