La sensualidad de tus labios
es la forja a fuego lento
de los momentos consagrados
de mis infartos al corazón.
Pero no solo tus labios resaltan
también cada poro de tu piel
en esa tu mirada de estrellas
tus orejitas de duende.
Y tienen razón las hadas
en sentirse celosas de tu caminar
pues la siembra de tus sentimientos
son la envidia del pasar del tiempo.
Aunque tu más pura esencia
es esa personalidad increíble
donde no juzgas solo abrazas
a todo aquél que por vos piensa.
