Martillo y cincel
esculpiendo tu cuerpo
esa maja inmaterial
gustosa de si misma.
Te das lastima
para auto complacerte
pobrecita caperucita
no ha roto una figura.
Pero eres lobo
jodido y cabrón en partes
porque lo que moldeas
con el martillo golpeas.
Y te callas
ante los gritos del búho
al ver desnuda figura la tuya
maldición de sus ojos.
Aunque todo te da igual
te mareas en las alturas
de tu propia adulación esperando
conspirar tu propia eyaculación.
