Las estafas de tus palabras
son como las estafas de tu corazón
cuando al estafar respirando
hundes la vida del pobre estafado.
Y es que es mejor callar
cuando se estafa en diversidad
que estafar en la mentira
de no decir nunca ni una sola verdad.
Pero para estafa el estofado
que obligan a comer a todos a diario
que por mal hecho y sin sabor
ya no es gusto ni del estafador.
Y si siguen con la estafa
de no vivir donde nunca han vivido
perjudica al que no estafa
el poder seguir viviendo y opinando.
Pero como meter la lengua en el culo
es menos estafa que sacarla por la boca
las palabras que son chorro de tinta
dejan de ser estafa si las consagran.
