No entiendo de rimas ni de versos
pero entiendo de la suavidad de tu piel en la mía,
no creo en las coincidencias que se escriben solas
porque son las mejores muestras de cariño,
no entiendo como no pararme en tu mirada
y poder conjugar con ella la pasión con la que te siento,
no creo en los silencios obligados cuando los dos gritamos
que el deseo desde hace tiempo es nuestro cómplice,
no entiendo como se va pasando la vida y como en una foto
que te dedique seguimos a 621 kilómetros.
