Un espacio íntimo donde la palabra respira y el verso se vuelve refugio. Poesía personal para quienes aman las letras, las emociones sinceras y la belleza de lo escrito desde el alma.

Hoy me llamaste desde tu sonrisa

te apetecía comerme los labios

devolverme por un momento a la vida.

Yo me hice el despistado

no te quería dar a entender que tu regalo

era algo tan deseado como esperado.

Todos los minutos fueron segundos

como las horas que antaño se hacían minutos

sin poder parar de hablar.

Y sigue entre tu y yo esa complicidad

de como si toda la vida fuera de nosotros dos

cuando ni el cielo y la tierra nos ha podido juntar.

Cuando tuviste que colgar como siempre

una sensación de invierno y primavera

hacían revolotear las mariposas otra vez…