Hoy has venido a visitarme
desde tan lejos por unas horas,
lo justo para abrazarme
para hacerme el amor.
Hoy me has regalado un sueño
de los que hacía tiempo no tenía,
me has devuelto la sonrisa
has vuelto a dejar latir a mi corazón.
Hoy Reina me desnudo
en cuerpo y alma como la primera vez,
y sentí lo mismo que las otras veces
un amor natural y sincero.
Hoy recuerdo nuestro primer café
y después de tantos años aún lo saboreo,
después de media vida buscándonos
siempre te encuentro en mis sueños.
