Te lanzaste a por mi
como a un plato de “polvo a feira”
o un plato de “pimentos de Padrón”
los dos causan sensación en tu corazón.
Me empezaste a comer con tu boca
tu lengua juguetona me ensalivaba
no deja parte de mi ser si saborear
era el mejor plato que querías tener.
Yo no oponía resistencia
la justa para que te encaprichases más
y deseases con cada mordisco suave
llegar al momento cumbre de la degustación.
Sólo me quedaba por imaginar
que si el plato principal ya lo tenías bien servido
con que me sorprenderías en el postre
siendo como eres una gran “chef”.
