Un espacio íntimo donde la palabra respira y el verso se vuelve refugio. Poesía personal para quienes aman las letras, las emociones sinceras y la belleza de lo escrito desde el alma.

Cartas envenenadas

confesando que me persigues

que me buscas por todas partes

para rematar lo que empezaste.

No eres capaz de dejar marchar

aquello que has machacado

lo que con tus actos has humillado

y obligado a abandonar.

Después de renunciar a su vida

le clavas los clavos en tu cruz a sangre

le lanzas tus conjuros de vudú

para que no descanse.

Y no contenta con todo ello

te infiltras como un virus en su mundo

asolando todo aquello que tuvo un día

para ponerle la losa para siempre…